sábado, 2 de febrero de 2008

Poema prometido

Cuando alguién te regala un poema, es como si te regalara un pedacito de sus instantes, algo de su oxígeno, un botón de su ropa, un poema tiene esa cualidad de lo íntimo.





El amor puede ser un ensayo de inmortalidad.
Olga Ravelli

Olga mujer
con nombre de estepa siberiana
y sin embargo fuego intermitente
en el espacio frágil de los juegos sin juego
para la que las uvas prometidas
siempre son de otra zorra.


Olga mujer
de trenes en los sueños
que discute la forma de la ochava
aunque no tenga en sí esquinas aparentes
y a su través
yo pueda ver un mundo mejor que ya no existe.
Olga mujer
niña escondida por detrás de los dientes
de la loba madura
que siempre se defiende cuando yo no la ataco
y si la ataco, llora cadáveres de promesas
que se deshacen siempre.
Mi Olga mujeramiga de mis llantos confusos
madraza a ultranza de mis lados perversos
y de mi lados buenos
siempre apañando mi costado húerfano
y lastimada por mis cristales rotos...
que te puedo decir que no te he dicho
más que no comprendiste esta forma de amor
sin piel
sin tacto
sin olor y sin tiempo...
Te quiero con el alma
y el alma, Olgamujeramiga
solamente se siente.


Horacio---2005