lunes, 2 de julio de 2007

Qué nos socorre?





Algo es algo, nos dijimos una vez...
Ahora todo se llama igual, pero se desconoce.
¿Y qué hacemos aquí, como exilados de éste territorio?.

Veo el fútbol en la tele.
Veo el vértigo de la competencia.
Veo la tele en el living.
Veo el living en el comedor.
El fútbol será siempre un mensaje de semidioses.
El fútbol será siempre un juego de caballeros.
Veo que la tele no para de hablar.

Veo la tele vacía.
Veo la esencia de las cosas desfiguradas.
Mujeres desnudas, hombres desnudos, sin Palabra.
Hombres y mujeres compactados en pantallas de plasma que los vomitan sobre nuestra comida.

Mi madre se pasea por la casa, alertándonos que ya se acerca la hora,
todo,

dentro de un rato quedará detenido
miramos el reloj.

Recuerdo sentarme en cuclillas frente a la orilla del río
imaginar los peces en el marrón
imaginar el fútbol en el marrón
La tele en el marrón.
Las migas de pan flotando río abajo alimentando a las mojarras
hasta perderlas de vista.
Recuerdo caminar entre el pastizal desde la estación a la casa sin temor a ser estrangulada.
La quinta perfumando la tarde con un fuerte olor a glicinas.
Los tomates entre las cañas y salpicando el verdor,
de rojo sangre
mi madre con las verduras asomando desde el delantal doblado en la cintura
como un ramo de flores.
Imaginar un bosque.

El bote de madera en el medio del río
es difícil remar contra la corriente
es difícil coordinar los movimientos y avanzar en el agua.
El Tomás A. Ducó es un estadio de los más hermosos de Buenos Aires
desde la tribuna los jugadores se veían como los muñequitos de un metegol
era hermoso verlo al inglés Babington pisar la pelota en el medio
Houseman vulnerando el fuera de juego
Roganti, Chabay, Buglione, Basile, Carrascosa,
Brindisi, Russo, Babington, Houseman,
Avallay y Larrosa.
Yo tenía once años, Alfio nos llevó a la cancha con Carlitos
y lo vimos ganar
dos fechas antes de salir campeones.
Yo tenía 24 años, cuando volví a ese lugar
de tanto juego
y no lo pude reconocer.
Es difícil aceptar que lo que fue,
ya fue
y no hay forma de volverlo a tener.
Ahora mi madre tiene miedo por mí.
No voy a un pastizal,
voy a Derecho y cada noche es una incertidumbre.

Es el amor que viene a nosotros como un soldado en la batalla.
Es el amor que nos socorre.

Toda la noche soñé con Roganti
volando de palo a palo sacando la pelota al corner.
Las olitas blancas empujaban las migas de pan hacía lo profundo,
o se las llevaba algún pájaro al nido.
Toda la noche estudiando libros que había que esconder.
Las ideas te empujan, y uno no sabe, a dónde.

El flaco Menotti fumaba en el banco de suplentes,
Chabay tosía, sentado a su lado
nosotros, ellos, estábamos de blanco y rojo.
Soy quemero.
Soy quemero.
En el bar de la facu estábamos sentados tomando un café,
empezaron a gritar, corran, corran
se sentían disparos, el humo del gamexáne nos hacía toser
se cerraron las puertas.
Es difícil remar contra la corriente, coordinar los movimientos.
Avanzar.
Soy fulano.
Soy mengano.
Soy...

Es el amor que viene a nosotros como un soldado en la batalla.
Es el amor que nos socorre.
Todo, dentro de un rato quedará detenido
Miramos el reloj...algo es algo nos decimos
como exilados de éste territorio.





25 de junio de 2007 (( El Intendente será Macri–La peor estupidez -))
Ricardo y Olga después de mucho tiempo.

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