El planeta es un gran mapa de gente que va y viene en un temible desamparo.
La globalización los deja sin misterio
lo que viene,
se percibe en años fragmentados y en apariencia apocalípticos
Vuelvo de allí sin saber mucho más
somos personajes que padecen el mundo.
Avanzamos como
jinetes que se acercan a zonas de derrumbes donde lo inhumano
queda atrapado.
El siglo veintiuno aparece sin futuro.
Porque más que buscarla, la Palabra
-la única-
se muestra por casualidad.
Y nosotros la sentimos…
aunque no tiene colores,
aunque no tiene música,
ni perfume, ni formas.
Confirman lo nombrado un susurro de lágrimas que se dirigen
hacia el ala gigantesca de los párpados.
Sordomudo el siglo veintiuno, balbucea una verdad que nadie cree
y una vez más
los poetas padecen el mundo,
por tanta sangre yerma
Toda comunicación será en una quimera
La poesía ¿la descomposición de la realidad?
O como un narcótico abrirá las puertas de nuestra libertad
bajo la niebla de un amanecer .
10 de mayo de 2008
jueves, 3 de julio de 2008
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