domingo, 7 de septiembre de 2008

Una tarde. Oscuridad. Poesía.

Mi sombra oscura sigue la poesía.
Mi cuerpo esta solo.
Se atreve y se busca.
Estoy con nada.
El asombro sin muros.
Nunca tan sola en mí misma.

El poema de vuelta al cuerpo.
Y es otra vez un puente
entre la sombra
y la oscuridad de la tarde.

Al final respiro.
Un lado me consuela.
Y piensa:

Poesía mía, mía.
Estás sólo en mí.

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